viernes, 13 de abril de 2012

Red aprender & cambiar.


Mi amigo Daniel Kirchman esta en un delisioso proyecto donde muchos amigos y lectores fanaticos cuentan su forma de abordar un libro, esta fue mi colaboracion para su proyecto. gracias Daniel por incluirme.
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Abordar un libro, según Adriana Barbano
12 March 2012 372 visitas No Comment

Pistas metodológicas Todo texto plantea una cuestión central que es necesario resolver: Cómo abordar su lectura. ¿Podría existir una metodología para hacerlo? ¿Si así fuera, tendría sentido práctico su aplicación? ¿Qué espera cada lector obtener de la experiencia de lectura? Algunas pistas metodológicas pueden extraerse de las reflexiones que siguen.

adriana barbano128x128 Abordar un libro, según Adriana BarbanoCreo que a lo largo de los años, y a medida que adquirimos conocimientos, tenemos diferentes formas de abordar un texto. Y creo que se debe fundamentalmente a dichos conocimientos, que a veces lo hacemos desde un punto donde atravesamos parte de la historia o de la ficción o de las biografías, o qué cosas sabemos del texto antes de aplicarnos en su lectura. Principal y personalmente me hago un dibujito mental. Por ejemplo: donde estará ubicada la historia o los personajes, etc. Leo la contratapa, fundamental, también el autor y a veces vuelvo más de una vez al autor (si no lo he leído antes) durante la lectura para ver si lo que refleja, por ejemplo, son datos biográficos. Me puedo hacer una composición de lugar, tiempo, situación social, etc. De pequeña me gustaban, como a todos los chicos -supongo- las imágenes y mis primeras lecturas con un poco más de condimento que aquellos de animalitos parlanchines, fueron las Fábulas y Las mil y una noches (Regalos de mi padre, ávido lector, que me imbuyó de ese amor por el libro y el adorar el olor de su biblioteca), fascinada por las imágenes. Desde entonces mi imaginación hace estragos cuando leo. Sin embargo, a veces me avergüenzo de dejar algún libro por la mitad cuando juzgué que no me llegaba al alma o cuando creí que no era capaz de seguir sin tener que volver a releer algunas páginas. Me ha pasado con Nietzsche, por ejemplo. Pero leer es uno de los placeres más simples y que más completan, un placer que puede descansar en la mesa de noche. Y que espera.

La autora en su salsa: Adriana Barbano

lunes, 27 de febrero de 2012

Un horizonte cercano (pequeña reflexion de un dia feriado)


Muchos de nosotros recordaremos aquella película donde el Horizonte estaba tan lejos que había que recorrer un país para llegar a un sueño. Eso recordaba esta tarde cuando muy a mi pesar veo como los jóvenes de mi pueblo tienen a la vista su horizonte, ahí, a la vuelta de la plaza o dando vueltas a la misma. Sus motos atronadoras ahuyentan a los vecinos de las veredas y los perros los persiguen cuales tanques de guerra. Hablo de horizonte y me digo que está a la vuelta porque a pesar de no estar en la mente de los jóvenes, creo sinceramente que no hay un proyecto que haga que se extienda el horizonte y las metas sean algo más que una vida de desenfreno alcohólico, y alguna sustancia, unos más, otros menos , pocos nada.
¿ A quien debemos esta falta de iniciativa o de entusiasmo? no lo sé, la vida ( la sociedad?) parece ser que para algunos, los menos, es mas dadivosa, y para los más solo les da un pequeño espejito de color con el que ven su Horizonte, el cual es tan solo eso, una ilusión, un flash momentáneo, un AHORA, un FLASH. Entonces me pregunto: ¿que pasara cuando el atronador ruido de su moto se acabe para cambiarlo por una familia e hijos que haya que alimentar? ¿Quién les convencerá de que existe algo que se llama responsabilidad y que es un valor del que nadie se acuerda? Entre otros claro.
¿ Serán jóvenes dependientes de algún gobierno de turno como lo son ahora de sus padres o de alguien que les ofrece un trabajo con sueldo de miseria y que no contempla capacitación alguna para el futuro? ¿Sera que esos 200 pesos semanales que les pagan a algunos, solo algunos, alcanzaran para que el sueño de una vida digna se haga realidad? Muchas preguntas, pocas respuestas, muchas preguntas, ausencia de padres en algunos casos que también tuvieron un horizonte cercano y no pueden dejar en la memoria de ese joven un mundo donde la fe y el sacrificio para lograr la dignidad como ser humano se haga tangible.

lunes, 20 de junio de 2011

Mi vestidito Rosa



El calor de la tarde de verano era casi insoportable, papá conducía su Peugeot 303 azul por el viejo camino que había sido de tierra y que ahora había sido pavimentado, hacia Rosario, el viaje que era todo lo frecuente que puede esperarse hace 50 años o quizás un par de años menos.
Mamá viajaba sentada a su lado. Y yo, que era una nena de 4 años o quizás 5, estaba sentadita en el asiento trasero cuando aún no había necesidad ni obligación de usar cinturón de seguridad ya que todos conducían apenas al límite de velocidad. Papa, “Tengo calor”, y abríamos las ventanillas, nada, el calor de la tarde de enero no entendía que los aires acondicionados en los autos comunes no se habían pensado siquiera en instalarse. Mamá, “Tengo calor”, Que ya falta poco, mentía mamá para que no me quejara.
Yo estrenaba ese día, puesto que íbamos a la “Ciudad”, un glamoroso vestidito de broderie rosado, con falda ancha y manguitas cortas, el vestidito era suave, corto y me quedaba muy lindo, me sentía orgullosa, me sentía radiante, antes, las nenas no estrenábamos vestidos con frecuencia y nuestros atuendos eran de confección, la modista venia a nuestra casa y bajo la supervisión de mamá acomodaba las agujas y los alfileres hasta que el vestido quedaba como parecía que eso era lo mejor que podía quedar. Y cuando lo estrenábamos todos estaban orgullosos de la obra maestra.
En el coche yo daba vueltas en el asiento, me arrodillaba sobre el respaldo y miraba por el parabrisas trasero, saludaba a los autos que pasaban o seguían detrás, jugaba un rato con mi muñeca “Rayito de Sol” o mi carterita igualmente rosa. Claro, había que formar el equipo y que combinara era un must de la época y así, con 3 moneditas en la cartera, un pañuelito blanco bordado por la abuela y un rouge de juguete y sabor a frutilla daba vueltas a la carterita, hasta que me fastidie.
Tengo calor …y con mucha frustración me saque el vestidito …en bombachita y bajo la mirada desaprobatoria pero con suficiente comprensión de mis papas, comencé a jugar con el vestidito..hasta que…..ay, qué lindo va a volar si lo saco por la ventanilla, mi plan era que volara mientras lo sostenía por las mangas y si….se inflo mucho pero mis manos de niña no pudieron con el viento y antes que mis padres, y yo misma, se dieran cuenta, el vestidito rosa salió volando por el aire. Ups… ¿ Qué hiciste Adriana? Se oyó la voz de mi papá que advirtió por el espejo retrovisor salir volado el vestido.
¿ Y ahora? Mi vestidito ya no se veía, y yo tenía una suerte de desconcierto que me hacia abrir muy grande los ojos. No sabía si podía llorar siquiera, no tuve tiempo de saber que había pasado exactamente.
Paramos en la banquina de pasto y para ver si podíamos retornar un poco y quizás recobrar mi vestido. Yo estaba apenada y todo lo avergonzada que podía estar, sentadita muy quieta con la carterita en la mano y mi bombachita blanca. Nada más.
Estaba mi papá tratando de dar la vuelta al camino cuando vio que un camión se acercaba lentamente, pensamos que se detenía por si necesitábamos ayuda, se detuvo detrás nuestro en la misma banquina, un hombre grandote y transpirado pero de sonrisa amplia se bajó del camión grande y pesado. Y cuando se aproximó vimos, Oh sorpresa, que traía en sus manos una pequeña tela rosa.
“Señorita, me parece que esto le pertenece”, Me devolvía mi vestidito y además me decía señorita, a mi que estaba avergonzada y casi sin ropa, pero feliz.
Claro que eso no me avergonzaba demasiado, no tenía demasiada idea de lo que el pudor era en ese momento. Me devolvía mi vestidito rosa. Yo creía que había sido magia, y que el señor estaba justo volando en el viento a pesar de su tamaño y que había atrapado mi vestidito, sin embargo nos explico que al lanzarse con fuerza en el aire, remolino mediante, el vestidito se había topado con el parabrisas del camión, cuando nos vio parados presumió que era lo que había ocurrido. Yo estaba feliz y miraba al señor del camión con admiración. Demás esta decir que desde aquel día ya no hago flamear cosas por la ventanilla y que además tampoco saco los brazos por las ventanillas, cosa absolutamente prohibida por los padres, sí señor.
Recupere mi vestidito rosa y aquella tarde aprendí a ser agradecida aun con quien no conocemos y que pueden obsequiarnos su ayuda sencilla pero sincera.

domingo, 19 de junio de 2011

Una Página en Blanco



¿Como comenzar a desparramar palabras que ni siquiera dije a quien debía?
¿Cómo llenar una hoja con palabras que no quiero decir a nadie?
Estoy aquí tratando de poner en esta página lo que interiormente me niego a reconocer y que me pesa en el alma.
Estoy también tratando de asentar una fina capa de olvido sobre lo que me es absolutamente imposible de hacer. Revestir con esa apenas perceptible capa de polvo algo que llevara mucho tiempo antes de que deje de percibirse.
Digo que es el clima, explico que es estrés, apunto que es cansancio Psíquico o físico, da igual, asevero que me falta mi perra, digo que me duele esto o aquello, sin decir que aun me duele el alma. Y tampoco digo que la rabia me enoja aun por aquello que no dije o hice.
Se conscientemente que hice lo correcto y sé que sufriría también, aun si no lo hubiera hecho. ¿ Una trampa que no se supe salvar? Posiblemente. No había salida alguna sin sufrimiento. Hoy lo sé. Bribón el destino.
El me decía que no hay destino, que todo se da por razones a veces inexorables y por esas mismas razones todo lo que hacemos tiene una consecuencia, Yo ya no sé quien acusar por el ardid, ¿a mí? Si. Solo yo sabía que pasaría y sin embargo decidí jugar a saltar sin red.
Alma de trapecista? Quizás una faceta de mi personalidad que no había descubierto, lo cierto es que no había red. Y eso es un hecho.
Los huesos rotos y los moretones serán reparados y absorbidos, el corazón es un musculo, dicen que no duele y el alma dicen que pesa 21 gramos, ¿tanto tardan 21 gramos en recomponerse? También dicen que nadie puede componer las heridas de amor más que quien las ocasiono, pero esto no va a ser así. Por lo tanto también es un hecho que quedara sin reparar por mucho tiempo, acaso mas del que yo viva.
También digo que estoy bien de aquella novela que “ES” historia y que así esta perfecto, que ya tuve todo lo que pude tener y quise. O al revés, es más apropiado. Y me miento. Miento una ausencia para no ser presencia. Miento para no dejar que mi dignidad se vuelva aun una carga más pesada, la de reconocer que no fui capaz de encontrar un amor que me refleje. Cuando al fin creí tenerlo, mis amigas decían que hablaba de él y me brillaban los ojos, que hablaba de él y la ilusión se me hacia color en las mejillas, hablaba de él y asomaban mis mejores memorias de esta vida que hasta ese momento había estado llena de sinceros afectos y de mucho por hacer y para hacer pero no disfrutaba del color del amor. Los amores de la juventud, no fueron amores y este, este que llegaba ahora sería el de mis años de decisiones fuertes y de planes para la vida de un futuro que aparecía en compañía. Imaginaba noches de luna en compañía un desayuno de a dos, un viaje de 15 minutos como las vacaciones soñadas y mil formas más de lo que yo asumía como un mundo de a dos.
Pero siempre hay cosas que no planeamos y el futuro se detiene de pronto, nos da una bofetada y nos dice. “Bueno, se acabo el viaje, su ticket no es para más lejos, lo siento” y entonces, ya no es lo que sería y ese sueño de a dos se transformo en una ilusión de solo una..
Ya no lloro pero la nostalgia es un camino largo y sin horizonte.
Acaso, del mismo modo, en algún tiempo llegue nuevamente a esta hoja para contar que hay una pincelada de arcoíris para colorear lo que ahora es mustio y saldré al camino a danzar sobre el arcoíris junto a Judy Garland.

El espejo


Todas las mañanas le devolvía la imagen triste y apagada de alguien que ya no espera nada de la vida, sin embargo, esta, la ultima mañana de la locura, decidió que ese , su espejo esta vez le iba a devolver la mirada que deseaba ver desde hacía tiempo, salio de su cama, sin mirarlo, se dirigio al cuarto de baño, se ducho como cada mañana y salio del cuarto para vestirse, otra vez sin dirigirle la mirada, paso de nuevo delante del intruso y mudo testigo de su tristeza, le volvió la cara, no lo ignoró, solo no se digno mirarlo, parecía que la perseguía, No, se dijo, esta vez no lo lograras, se peino sin mirarse, su cabello obedeció sin inmutarse, se pinto los labios con el carmín de siempre, el que conocía la huella de sus labios, y después de la taza de café..decidió que ahora si, que ahora era tiempo de devolverle el favor, Fue hasta el espejo, lo miro, le sonrió y dijo:
- “Esta es la ultima vez que ves este rostro triste a pesar del carmín, mañana, el carmín sera Morado, y mis ojos y labios estaran sellados”

El cumpleaños de mi amiga.


Cuando es el cumpleaños de una amiga, todos decimos, Feliz Cumpleaños, que los cumplas feliz y una montaña de frases que por tradición se dicen…pero si buscamos simplemente el significado de feliz y cumpleaños traemos un montón de recuerdos en esas dos palabras, primero podríamos preguntarnos cuantas veces se las dijimos a esta amiga..y después nos preguntaríamos si en realidad tuvo felices cumpleaños? Y cuando se llega a los 50 años y es inevitable hacer balances y no para ponernos nostálgicos sino enriquecernos de recuerdos, habría que ser sinceros y creo que como la mayoría de nosotros Cachi nuestra amiga en cuestión, debe haber tenido toda clase de cumpleaños, Alguno habrá sido Nostálgico de lo que ha tenido, otros habrán sido apasionados ….por amor o por ideales, otros quizás han sido melancólicos y otros seguramente como este habrán sido felices porque la mayoría de las veces estamos en nuestros cumpleaños acompañados por los afectos, y si esos afectos son de verdad aquellos que atesoramos en nuestro corazón, nada hay mejor que apagar velas y mejor que sean muchas. Si son muchas y si hay tantos amigos a la mesa como velas sobre la torta o recuerdos en la mente Mejor!!!
Cachi, la amiga sincera, la amiga que estuvo cuando la llame y seguramente estuvo cuando alguien más la llamo, y que está ahora en su sitio, cuando la familia la necesita. La que no se calla cuando algo no le gusta, la que escucha y se ríe con nosotros, se fuma un cigarrillo después de haber dejado muchas veces y la que se toma una cerveza y te escucha del otro lado de la mesa. La que saca fotos estupendas, la que tiene un fino gusto por las cosas bellas, la que se puede vestir de lentejuelas y de jeans, o las dos cosas juntas. la que se pone un perfume de Channel y la que usa el detergente para lavar lava los platos en su casa. Alguien tiene en mente a quien quiera mucho y que sea tan versátil? En este momento no se me ocurre nadie. Cachi, Creo que cada uno de nosotros hoy te podría decir mucho sobre los 50 años, yo te puedo contar un poco mas, jajá. pero….Cumplir 50 años no es estar en la cresta de la ola como dicen las tarjetas de felicitaciones,y por ende comenzar a bajar la cuesta, es saber que es hora de cambiar lo que no te gusta y aprovechar los otros 50 que te quedan, que es hora de renovar los trastos viejos y bañarte en agua nueva que te permita estar en paz con tus deseos y no le des al tiempo la oportunidad de arrepentirte de lo que no hiciste. Ahora es el momento, hoy el día y este tu Turno de releer el libro que hasta ahora estas escribiendo de tu vida.

martes, 24 de mayo de 2011

Mi Lago de Ebano

Mi Lago de Ébano.
Brillaba con asombrosa nitidez cuando los rayos del sol aparecían temprano en el horizonte, seguía brillando al mediodía y aun en el ocaso tenía ese tinte envidiable del negro infinito con destellos de azul y aun reflejos dorados. Era la fantasía hecha realidad, El cerco de grava del lado norte no impedía que se filtrara aun un poco más allá de los guijarros y mas acá el borde natural del yuyal tampoco impedía que inundara las raíces de aquellos que se habían salvado de la primera embestida de mi lago de ébano. Era según mis ojos de niña, inmenso, misterioso, profundo y en sus recónditos horizontes aun lejanos, peligroso. No te acerques, te va a tragar decían los chicos que nos reuníamos para jugar en ese campito detrás de la vía.
Sin embargo, el secreto que mi lago de ébano insinuaba, me invitaba a contemplarlo de cerca, me excitaba la idea de sumergirme en el. Entendía que estaba prohibido, conocía que mi lago era temible pero lo sentía mío, por las noches lo pensaba, lo imaginaba y le regalaba mi último pensamiento aun a costa del padrenuestro que prometía a mi abuela dedicarle a mi Jesús de las buenasnoches. Sabía que al día siguiente y después de la escuela nos reuniríamos para jugar a los Cowboys al lado de mi lago. Los disparos de los revólveres de juguete y las huidas de los ladrones más perversos de la historia hacían que el misterio del lago fuera testigo de aquellas tardes de precoz adolescencia o tardía niñez. A veces me apuraba y el tomar la leche se hacia una obligación que pretendía urgente, “Me esperan los chicos” decía, pero llegaba antes que ellos y lo contemplaba absorta y embelesada, a solas, en silencio y me sumergía con mis pensamientos en el profundo y espeso liquido. ¿Qué habría en la profundidad? ¿ Quien sería tan valiente como para navegarlo? ¿ Que embarcación sería tan brava como para surcar sus aguas oscuras? ¿ Y si me internaba en el….y me absorbía...Quien sería el héroe que me rescataría de aquel abismo? Pero no, el no me lastimaría, yo lo admiraba tanto que no se atrevería. Y en mi fantasía soñaba que me abrazaba y accedía a que me internara en su misterio y conociera el propósito de la vida. Y fue así que disfruté de mi propio lago de ébano durante el tiempo en que creía que todo estaba ahí dentro y si me internaba en el conocería el significado de lo que todavía en mis años jóvenes no podía entender.
Una tarde llegamos como siempre con la cofradía de ladrones, sheriffs y cowboys legendarios que imitaban a Jesse James y vimos con desconcierto que camiones inmensos habían rodeado a mi lago. Qué horror! que infortunio infinito! esos camiones que a mis ojos parecían ogros, llegaron decididos a matar a mi lago. Eran dos camiones que con bombas y mangueras aterradoras absorbieron el misterio de mi laguna de ébano. Los vehículos bombearon durante poco tiempo que a mí me pareció eterno y en cuanto nos dimos cuenta el lago había desaparecido. ¿Por qué? ¿Que había hecho mi lago para que esos camiones se lo llevaran? ¿Quien me devolvería mis sueños? ¿ A Quien le dedicaría mis últimos pensamientos de mis noches sin padrenuestros?
Mi lago de ébano se fue en esos camiones que consumieron todo, hasta los guijarros del lado norte y el pasto de más aca.Nunca supe donde vertieron mi fantasía. El tren que derramo el petróleo por accidente una mañana en el campito de la vía tiempo atrás, volvió a pasar como siempre y la lluvia se llevo los restos de mi lago que solo dejo una suave línea en las orillas, testigo de que una vez hubo allí un charco al que yo llamaba lago. Ya no volví a soñar con navegar su oscuridad y tampoco a preguntar el sentido de nuevas cosas que la vida se encargo de enseñarme con el tiempo.
Eran épocas en que la contaminación era una palabra que no se había inventado en nuestro vocabulario y las cosas fantásticas que sucedían en mi pueblo eran ocasionadas por apariciones misteriosas de almas en pena o luces malas en los campos. Mi alma de niña que aun recuerda esas vivencias, preserva el recuerdo de aquel estanque de ilusión y misterio que será eterno y que alimento mi imaginación y mis ansias de volar.